¿Cuál será mi lugar? Siempre me molestó que me quisieran hacer creer que solo hay dos opciones:
-¿A quién querés más: a mamá o a papá?
-¿Sos de River o de Boca?
-¿Radical o peronista?
-¿Los Beatles o los Rollings?
-¿Maradona o Pelé?
-¿Borges o Cortázar?
-¿Coca o Pepsi?
¡¡Ni uno ni otro!! ¡O los dos!...
O uno y muchos más… ¡o no me jodan!!
Nada es tan simple ni tan binario. Esta no es una discusión entre asesinos y defensores acérrimos de la vida, o entre progres y fachos (aunque pueda haberlos, no son los únicos…)
Todos sabemos que cada cabeza, cada persona en su interioridad es única y conflictiva. Ergo: ¿Cómo puedo yo atreverme a decidir por otro? ¿Quién soy?
-¿Legalizar el aborto es ponerle una pistola en la cabeza a cada persona para obligarla a abortar?
-¡NO! Es posibilitar que alguien no muera en una acción de la que deberá hacerse responsable antes y después. Me preguntarán:
- ¿Y la posibilidad de elegir del bebé?
-Que la tenga o no la tenga dependerá de quien lo engendra, y será su responsabilidad. Así ha sido siempre para bien o para mal. Además esa persona lo hará igual solo que con un riesgo de doble muerte: ¿debe morir por eso?
Lo que expongo no se contradice con la obvia necesidad de evitar más calamidades por medio de la educación. Yo también estoy podrido de esta cultura de la muerte. Solo que “el mientras tanto” se le hace muy bravo a muchas personas que todavía esperan que se cumplan por lo menos el 14 y 14 bis de la Constitución, para así tener acceso a condiciones objetivas y subjetivas que les permita elegir y debatir, como lo hacemos nosotros.
Si, ya me imagino:-” Ah!, mirá vos, ese abortista hijo de p…”
No, no…yo elegí ser papá dos veces, hasta ahora. Solo que no me atrevo a juzgar las decisiones de otra gente que no siempre piensa como yo. Nadie discute que el aborto deba ser obligatorio.
Ante la libertad de poder hacerlo legalmente, cada quien se responsabilizará.
Cada caso es demasiado grave como para generalizar.
¿Cuál será mi lugar? No estoy seguro, pero sé que tiene matices.